1. El contexto de la Reforma
El incremento se concretó tras la aprobación de la Ley de Reforma de Pensiones a principios de 2025. El objetivo central era elevar el monto de la PGU (que en ese momento bordeaba los $224.000) para asegurar un piso mínimo de dignidad por sobre la línea de la pobreza.
2. Gradualidad por edad (El primer grupo)
Para hacer sostenible el gasto público, el Gobierno implementó un calendario de pagos basado en la edad. Septiembre de 2025 marcó el inicio de la Etapa 1:
- Beneficiarios directos: Personas de 82 años o más que ya recibían la PGU.
- Monto: El pago subió automáticamente a $250.000.
- Pensiones de Invalidez: También se incluyó en este primer tramo a los beneficiarios de la Pensión Básica Solidaria de Invalidez (PBSI) y el Aporte Previsional Solidario de Invalidez (APSI), quienes recibieron el ajuste sin importar su edad.
3. El calendario futuro
La noticia destacó que este era solo el comienzo de un plan a tres años:
- Septiembre 2026: El aumento llegará a quienes tengan entre 75 y 81 años.
- Septiembre 2027: El beneficio se universalizará para todos los mayores de 65 años.
4. Inclusión de Leyes Reparatorias
Un hito histórico dentro de esta noticia fue la incorporación de personas amparadas por leyes reparatorias (como exonerados políticos o víctimas de prisión política y tortura). Anteriormente, estos grupos no podían acceder a la PGU; a partir de septiembre de 2025, aquellos con 82 años o más pudieron solicitarla por primera vez.
5. Impacto en las Fiestas Patrias
El aumento coincidió con el pago del Aguinaldo de Fiestas Patrias 2025, que ese año fue de $25.280 (más bonos por carga familiar). Esto significó que un pensionado de 82 años recibió en su liquidación de septiembre un monto cercano a los $275.000, lo que representó un alivio económico significativo para enfrentar los gastos de las celebraciones nacionales.
6. Reajuste posterior
Como dato adicional, en febrero de 2026 el monto volvió a subir levemente (a $250.275) debido al reajuste anual ordinario por el Índice de Precios al Consumidor (IPC), manteniendo el poder adquisitivo de los adultos mayores.
